Sexo prohibido

Si hay un campo de la actividad humana que ha despertado siempre interés, es la sexualidad. La especie humana es especialmente creativa y fantasiosa a la hora hacer trascender su instinto sexual del ámbito meramente reproductivo, al lúdico y placentero. Pero esta búsqueda del placer, junto con la necesidad de todas las sociedades de controlar los nacimientos y regular el mantenimiento de las líneas patriarcales, ha hecho que el sexo sea también la actividad más tatuada, reprimida y regulada. En este sentido, la represión de la sexualidad femenina ha sido especialmente intensa: desde los burkas a las ablaciones de clítoris, pasando por los cinturones de castidad; el hombre ha ideado y puesto en práctica mil maneras de reprimir la libertad sexual de la mujer. Por supuesto, las conductas homosexuales han estado también perseguidas por motivos morales o científicos. Cuando la presión moral sobre las sociedades se reducía, la medicina pasaba a aportar las justificaciones necesarias para mantener la represión, hasta el punto que en 1981, la homosexualidad se incorpora en la Clasificación Internacional de Enfermedades de la Organización Mundial de la Salud, para no ser descatalogada hasta 1991.

Otras prácticas sexuales, como el sexo oral, son consideradas aun delictivas en ciertos lugares. Hasta la más solitaria de las actividades sexuales ha sido víctima de esta persecución clerosanitaria. Desde mediados del siglo XVIII hasta bien entrado el XX, se atribuyó a la masturbación el desencadenamiento de la locura, así como de centenares de patologías, e incluso la muerte.

2 Comentarios:

Anonymous Angye said...

Con lo bueno que es el sexo oral, la marturbación ,la estimulación del clitoris...
Dios!Seguro que los que prohibieron el sexo oral, eran los primeros que lo practicaban...
Hay cosas que nunca entenderé.
Un saludo!!!

11:50 a. m.  
Blogger Silveri Garrell said...

Dice San Agustín en sus libros que lo ideal del sexo es que fuera controlable a voluntad y de la misma manera que levantamos nuestro brazo o lo bajamos y nos obedece al instante tambien el pene en los hombres debería levantarse y bajarse con la misma facilidad que el miembro del brazo. El que esto no suceda así y nuestro sistema nervioso no llega hasta ahí, ya se considera una enfermedad llamada "pecado original" que padecemos y que nos convierte en medias personas en lugar de completas.

3:20 p. m.  

Publicar un comentario

<< Home